Cerveza en Panamá: una historia de calor, identidad y botellas heladas

Hay pocas cosas que encajen tan bien con Panamá como una cerveza fría. Después de caminar bajo el sol tropical, regresar de una playa caribeña, terminar una caminata por la selva o simplemente sentarse con amigos al final de un día caluroso, pocas bebidas parecen tener tanto sentido como una cerveza recién sacada de la nevera.

Pero la cerveza en Panamá es mucho más que una bebida refrescante. Tiene más de un siglo de historia y está profundamente relacionada con la evolución del país. Desde las primeras fábricas que aparecieron poco después de la creación de la República hasta las grandes marcas nacionales que hoy se encuentran prácticamente en todas partes, la cerveza ha acompañado a Panamá durante buena parte de su historia moderna.

Y lo más interesante es que Panamá desarrolló una cultura cervecera muy particular.

La cerveza llegó con la nueva República

La historia moderna de la cerveza panameña comenzó prácticamente al mismo tiempo que la propia República.

En 1909 se constituyó la Panama Brewing and Refrigerating Company, una empresa creada originalmente para producir cerveza y hielo. Apenas un año después, en septiembre de 1910, salió al mercado la Cerveza Balboa, considerada la primera cerveza panameña.

Es difícil imaginar el Panamá de aquella época.

El país acababa de independizarse de Colombia. El Canal de Panamá estaba en construcción y enormes cantidades de personas estaban llegando al istmo.

La aparición de una industria cervecera local tenía mucho sentido.

Había una población creciente, trabajadores extranjeros, nuevos negocios y una ciudad que estaba comenzando a transformarse.

Y entonces apareció Balboa.

Balboa: más de un siglo de historia

Si existe una cerveza que puede considerarse histórica en Panamá, es Balboa.

La marca comenzó a fabricarse el 1 de septiembre de 1910 y continúa existiendo más de un siglo después. Cervecería Nacional afirma que su receta se ha mantenido esencialmente inalterada y la describe como una lager con cuerpo y un perfil más marcado que algunas de las cervezas panameñas más ligeras.

Incluso el nombre tiene una fuerte conexión con la historia del país.

La marca lleva el nombre de Vasco Núñez de Balboa, el explorador español asociado históricamente con el descubrimiento europeo del océano Pacífico desde el istmo de Panamá.

Así, una botella de Balboa combina historia, nacionalismo, publicidad y cerveza en un solo producto.

Pero Balboa no estuvo sola

La historia cervecera panameña rápidamente se volvió competitiva.

En 1926 apareció Atlas, creada por la Atlantic Brewing and Refrigerating Company. Al año siguiente surgió la Cervecería Alemana del Pacífico, que posteriormente produciría Milwaukee.

Durante las décadas siguientes, diferentes empresas y marcas compitieron por los consumidores panameños.

Finalmente, en 1939, varias de estas compañías se fusionaron y nació formalmente Cervecería Nacional, S.A.

La historia de la cerveza panameña pasó entonces a una nueva etapa.

Atlas: la otra gran cerveza histórica

Atlas se convirtió en una de las marcas más importantes del país.

Fue lanzada en 1926 y con el tiempo se transformó en una de las cervezas más reconocibles de Panamá. Cervecería Nacional señala que Atlas cumplió 90 años en 2016, convirtiéndose en una de las marcas cerveceras más longevas del país.

Su perfil tradicional es más ligero y refrescante, algo que tiene mucho sentido en un país donde las temperaturas pueden ser altas durante prácticamente todo el año.

Una cerveza muy pesada puede resultar poco atractiva después de pasar una tarde caminando bajo el sol.

Una lager fría y ligera es otra historia.

El clima panameño cambió la manera de beber cerveza

Para comprender la cerveza en Panamá hay que comprender el clima.

Panamá es tropical.

En muchas regiones hace calor y hay una humedad considerable. Después de caminar por una ciudad, trabajar al aire libre, pasar horas en la playa o hacer senderismo, la temperatura de una bebida se convierte en algo muy importante.

Por eso las cervezas panameñas tradicionales tienden a ser fáciles de beber y refrescantes.

No necesariamente buscan competir con una cerveza artesanal extremadamente compleja.

Buscan algo diferente.

Que esté fría.

Que sea refrescante.

Que puedas beberla lentamente mientras conversas.

Y que funcione perfectamente con comida.

Balboa, Atlas, Panamá, Cristal y Soberana

Durante décadas, los consumidores panameños han tenido una auténtica batalla de preferencias.

¿Balboa o Atlas?

¿Panamá o Cristal?

¿Soberana?

Cada marca tiene sus seguidores.

Las principales cervezas nacionales han desarrollado identidades diferentes, y las preferencias pueden variar enormemente dependiendo de la persona, la región y la ocasión.

La cerveza Panamá, por ejemplo, tiene una identidad tradicional muy fuerte, mientras que Balboa suele asociarse con un perfil de mayor cuerpo. Atlas ocupa un lugar especialmente importante dentro del consumo masivo. Históricamente, también existió una importante industria cervecera en Chiriquí alrededor de Cervecería Barú-Panamá, productora de marcas como Panamá, Cristal y Soberana.

Esto hizo que Panamá desarrollara algo bastante interesante.

No existe una única cerveza nacional que haya eliminado completamente a todas las demás.

Existe una verdadera discusión.

Y los panameños tienen opiniones.

La cerveza de Chiriquí

La historia de la cerveza en Panamá también tiene una conexión importante con Chiriquí.

A finales de los años 50 se estableció en David la Cervecería Barú-Panamá, que comenzó sus actividades en 1959.

Esto creó una segunda gran tradición cervecera en el país.

Durante años, la competencia entre Cervecería Nacional y Cervecería Barú ayudó a crear un mercado en el que diferentes marcas intentaban conquistar a los consumidores.

Para quienes viven o viajan por Chiriquí, esta historia resulta especialmente interesante porque demuestra que la cultura cervecera panameña no nació exclusivamente en Ciudad de Panamá.

También tiene raíces profundas en las provincias.

La llegada de las cervezas internacionales

Hoy la cerveza panameña ya no se limita a las marcas nacionales.

La industria se ha vuelto mucho más internacional.

Cervecería Nacional forma actualmente parte de AB InBev, una de las mayores compañías cerveceras del mundo, y su portafolio incluye marcas internacionales como Corona, Corona Cero, Modelo Especial, Michelob Ultra y Budweiser, además de sus marcas nacionales.

Esto significa que en un bar panameño moderno puedes encontrar una mezcla bastante interesante.

Una Balboa.

Una Atlas.

Una Corona.

Una Modelo.

Una cerveza artesanal.

Y quizás alguna cerveza importada que nadie esperaba encontrar.

Panamá se ha convertido en un mercado mucho más diverso.

La revolución de la cerveza artesanal

Durante los últimos años también ha crecido la escena de cerveza artesanal.

Esto cambió bastante la cultura cervecera del país.

Durante generaciones, la cerveza panameña estuvo dominada principalmente por grandes lagers producidas a escala industrial.

Las cervezas artesanales introdujeron otra filosofía.

IPAs.

Pale Ales.

Stouts.

Porters.

Witbiers.

Cervezas de trigo.

Pilsners artesanales.

Y todo tipo de experimentos con frutas y otros ingredientes.

La aparición de cervecerías artesanales como La Rana Dorada y otras pequeñas productoras permitió que los consumidores experimentaran sabores mucho más variados.

De repente, beber cerveza podía convertirse también en una actividad gastronómica.

La Rana Dorada y el nuevo Panamá cervecero

La cerveza artesanal ha encontrado especialmente buen terreno en Ciudad de Panamá.

En zonas como Casco Viejo y otros barrios urbanos, las cervecerías y bares modernos han creado espacios donde la gente puede probar diferentes estilos.

La experiencia es muy diferente a simplemente comprar una cerveza en un supermercado.

Puedes pedir una degustación.

Comparar una IPA con una pilsner.

Probar una cerveza de trigo.

Hablar con el camarero sobre cómo fue elaborada.

La cerveza se convierte en parte de una experiencia social y gastronómica.

¿Por qué la cerveza combina tan bien con Panamá?

Porque la cerveza panameña tradicional fue prácticamente diseñada para el estilo de vida tropical.

Imagina un día en Bocas del Toro.

Sales de una lancha.

El sol está fuerte.

Has estado nadando en el Caribe.

Estás cansado, húmedo y cubierto de sal.

Encuentras un bar frente al agua.

Pides una cerveza.

La botella está helada.

Ese primer trago tiene una explicación bastante sencilla.

La cerveza no solamente es una bebida.

En ese momento se convierte en parte de la experiencia de Panamá.

Lo mismo ocurre después de una caminata por las montañas de Chiriquí, una tarde en Santa Catalina o una noche en Ciudad de Panamá.

La cerveza y la vida social

En Panamá, beber cerveza suele ser una actividad social.

La cerveza aparece en reuniones familiares, barbacoas, partidos de fútbol, fiestas, celebraciones, playas y reuniones entre amigos.

No necesariamente necesitas una ocasión especial.

A veces la ocasión es simplemente que es viernes.

O que hace calor.

O que acabas de terminar de trabajar.

Esa informalidad es parte importante de su atractivo.

Una cerveza para cada tipo de viajero

Para un mochilero, la cerveza panameña puede convertirse rápidamente en parte del viaje.

Después de pasar el día explorando una isla, haciendo rafting, caminando por la selva o viajando en autobús durante horas, sentarse con otros viajeros y abrir una cerveza puede ser uno de esos pequeños momentos que terminan formando parte de los recuerdos.

Y Panamá tiene una ventaja adicional.

La cerveza local suele ser fácil de encontrar.

Supermercados.

Pequeñas tiendas.

Bares.

Restaurantes.

Hostales.

Playas.

Prácticamente cualquier viajero encontrará oportunidades para probar las marcas nacionales.

La cerveza también cuenta la historia de Panamá

Quizás lo más fascinante sea que la cerveza permite observar la transformación del país.

En 1909 existía una pequeña fábrica que producía cerveza y hielo.

En 1910 apareció Balboa.

En 1926 llegó Atlas.

En 1939 se creó Cervecería Nacional.

Décadas después apareció una importante industria cervecera en Chiriquí.

Más tarde llegaron grandes marcas internacionales.

Y finalmente apareció una nueva generación de cervecerías artesanales.

Más de cien años después, la cerveza sigue evolucionando.

Cervecería Nacional incluso comenzó a producir utilizando electricidad 100 % solar en 2021 gracias a una granja fotovoltaica en Pesé, Herrera, mostrando cómo una industria tradicional está incorporando nuevas tecnologías y objetivos ambientales.

¿Cuál es la mejor cerveza de Panamá?

Esa pregunta puede provocar una discusión sorprendentemente larga.

Para algunos será Balboa.

Para otros, Atlas.

Otros defenderán Panamá, Cristal o Soberana.

Y una nueva generación probablemente elegirá una IPA o una cerveza artesanal.

La verdad es que no existe una respuesta universal.

La mejor cerveza puede depender del lugar.

Una cerveza ligera junto al Caribe.

Una Balboa después de una caminata.

Una Atlas durante una barbacoa.

Una cerveza artesanal en Casco Viejo.

El contexto puede cambiar completamente la experiencia.

Una última cerveza bajo las palmeras

La historia de la cerveza en Panamá comenzó hace más de un siglo, cuando el país apenas estaba naciendo y el Canal estaba transformando el istmo.

Desde entonces, las cervezas panameñas han acompañado prácticamente todos los capítulos de la historia moderna del país.

Han cambiado las fábricas.

Han cambiado las marcas.

Han cambiado los consumidores.

Han aparecido nuevos estilos.

Pero una cosa permanece.

Cuando el calor aprieta, el sol comienza a bajar y un grupo de amigos se reúne después de un día de aventura, una cerveza fría sigue teniendo un lugar especial en Panamá.

Y quizá esa sea la verdadera razón por la que la cerveza encaja tan perfectamente aquí.

En Panamá, una cerveza no es solamente algo que se bebe. Es parte del calor, de la conversación, de la playa, de la fiesta y de la historia de un país que ha aprendido a disfrutar la vida a su propio ritmo.