Si alguien te dice que Panamá tiene un autódromo moderno donde puedes ver coches de competición lanzarse por una pista diseñada bajo estándares internacionales, quizá no sea la primera imagen que te venga a la cabeza. Panamá es mucho más famoso por su Canal, sus rascacielos, sus playas y sus selvas. Pero a unos kilómetros al oeste de Ciudad de Panamá existe un mundo completamente diferente, donde los domingos pueden comenzar con el rugido de motores, olor a gasolina y neumáticos calentándose antes de entrar en pista.
Se trata del Autódromo Panamá, situado en Sajalices, en la provincia de Panamá Oeste, junto a la Carretera Panamericana. El circuito está aproximadamente a 35 kilómetros al oeste del Casco Antiguo de Ciudad de Panamá y abrió oficialmente en 2024. Su llegada ha dado un enorme impulso al automovilismo panameño y ha convertido esta zona del país en un nuevo punto de encuentro para pilotos, aficionados y espectadores.
Panamá tiene una relación bastante antigua con la velocidad
Aunque el autódromo actual es nuevo, el amor por las carreras no lo es. El automovilismo panameño tiene una historia que se remonta muchas décadas y durante buena parte del siglo XX los aficionados tenían lugares donde podían ver carreras y pilotos locales competir.
Uno de los capítulos más importantes ocurrió en Río Hato, donde una antigua pista de aterrizaje se utilizaba para carreras. Durante años fue un punto importante para la comunidad automovilística panameña, hasta que la pista dejó de funcionar como circuito y posteriormente se convirtió en el Aeropuerto Internacional Scarlett Martínez.
Eso dejó a los pilotos panameños con un problema bastante serio: tenían coches, pasión y ganas de competir, pero cada vez había menos lugares adecuados donde hacerlo.
Por eso la creación de nuevos circuitos en Panamá Oeste fue mucho más que construir una pista. Para la comunidad de automovilismo significaba recuperar un espacio que durante años había faltado.
Pero hay una pequeña confusión: Panamá tiene más de un autódromo
Cuando los panameños hablan de “el autódromo” pueden estar refiriéndose a diferentes instalaciones.
En La Chorrera está el Panama International Circuit, también conocido como Circuito Internacional de Panamá. Este circuito abrió su trazado principal en 2016 después de que previamente se utilizara una pista de aceleración. Está en la zona de Las Mendozas y tiene una historia diferente al moderno Autódromo Panamá de Sajalices.
El Autódromo Panamá de Sajalices es el proyecto más reciente y el que ha entrado con fuerza en el calendario internacional desde 2024.
Esto significa que Panamá Oeste se ha convertido, de manera bastante curiosa, en el corazón del automovilismo panameño.
El nuevo Autódromo Panamá
El circuito de Sajalices fue diseñado pensando en competición moderna. La pista principal tiene aproximadamente 2,6 kilómetros, cuenta con 15 curvas y recibió homologación de grado 3 de la FIA.
Y 2,6 kilómetros pueden sonar relativamente poco hasta que ves un coche de competición recorrerlos a toda velocidad.
Una pista de carreras no consiste simplemente en dibujar una carretera circular. Cada curva tiene una función. Algunas permiten adelantamientos. Otras castigan los errores. Hay zonas donde el piloto necesita frenar agresivamente y otras donde debe mantener el coche perfectamente equilibrado mientras acelera.
El resultado es que una vuelta puede ser corta en tiempo pero extremadamente intensa.
Las curvas son donde empieza el verdadero espectáculo
En una recta puedes ver un coche acelerar.
En una curva puedes ver al piloto trabajar.
La velocidad importa, pero también importan la frenada, la trayectoria, la transferencia de peso, el agarre de los neumáticos y la capacidad del piloto para encontrar la línea correcta.
Un piloto que entra demasiado rápido puede perder tiempo durante varias curvas. Uno que frena demasiado temprano puede ser adelantado. Y uno que sale mal de una curva puede perder toda la ventaja que había conseguido en la recta anterior.
Por eso las carreras no consisten simplemente en tener el automóvil más rápido.
También se trata de saber cuándo frenar, cuándo atacar y cuándo esperar.
Y luego están las carreras de aceleración
El Autódromo Panamá no está dedicado únicamente a las carreras de circuito. También tiene una importante tradición de aceleración.
Las carreras de drag son probablemente la forma más fácil de explicar el automovilismo a alguien que nunca ha visto una carrera. Dos vehículos se colocan uno junto al otro. Se encienden las luces. Los motores comienzan a rugir. Y entonces desaparecen.
No hay veinte vueltas para entender lo que está sucediendo.
Hay segundos.
La aceleración convierte potencia, tracción y reacción humana en un espectáculo extremadamente sencillo de entender. Cuando se enciende la luz verde, el público sabe exactamente qué está esperando.
El nuevo autódromo comenzó precisamente con este tipo de actividad y desde entonces ha seguido incorporando diferentes modalidades de competición.
El Gran Premio de Panamá
La verdadera señal de que el proyecto quería jugar en una liga internacional llegó con el Gran Premio Panamá.
La inauguración oficial del circuito estuvo acompañada por una jornada internacional en abril de 2024, dentro del GT Challenge de las Américas. Desde entonces, el autódromo ha seguido recibiendo competiciones nacionales e internacionales.
En marzo de 2026, el Gran Premio Panamá volvió a reunir categorías internacionales, incluyendo el GT Challenge de las Américas, TCR Panamá y Súper Turismo. El evento también contó con más de 50 vehículos en diferentes categorías y automóviles de marcas como Lamborghini, Porsche, McLaren y Mercedes AMG.
Eso cambia bastante la percepción del automovilismo panameño.
Ya no se trata solamente de aficionados locales llevando sus coches a correr. Panamá está intentando convertirse en una parada real dentro del calendario automovilístico regional.
TCR Panamá
Uno de los acontecimientos más interesantes fue la llegada de TCR Panamá.
TCR es una categoría internacional de turismos que utiliza automóviles derivados de modelos de producción, preparados específicamente para competición. Es una fórmula que permite que coches que visualmente pueden parecer relativamente normales se conviertan en auténticas máquinas de carreras.
La categoría comenzó a competir en Panamá en 2025 y rápidamente se convirtió en uno de los principales atractivos del nuevo circuito. Pilotos panameños y extranjeros han participado en carreras de la categoría, creando una competición mucho más internacional.
Y eso es importante para el desarrollo de los pilotos locales. Una cosa es correr contra alguien de tu propia ciudad. Otra completamente diferente es tener que enfrentarte a pilotos que llegan de otros países con experiencia internacional.
Panamá también tiene sus leyendas
Como cualquier país con una comunidad automovilística antigua, Panamá tiene sus propios nombres históricos.
Uno de ellos es Rodrigo Terán, cuya trayectoria es recordada por la comunidad del automovilismo panameño como una de las importantes en la historia del deporte. En 2025, el Autódromo Panamá dedicó una de sus grandes finales internacionales a su legado.
También aparecen nombres contemporáneos como Solly Betesh, Sebastián NG y los hermanos Chocrón entre los pilotos destacados en las competiciones recientes.
Es fácil imaginar el automovilismo como una actividad dominada por grandes marcas internacionales, pero detrás de cada carrera existe una comunidad local que lleva años construyendo coches, preparando motores, compitiendo y siguiendo el deporte.
No tienes que ser piloto para disfrutarlo
Una de las cosas más interesantes del nuevo autódromo es que está pensado también como lugar de entretenimiento.
Hay zonas para espectadores, áreas panorámicas, zonas de pits, tribunas, espacios de hospitalidad y áreas para patrocinadores y gastronomía. El complejo ha sido diseñado para recibir grandes eventos y miles de aficionados.
También existen los llamados track days, en los que aficionados pueden llevar vehículos y experimentar la conducción en circuito dentro de un entorno controlado.
Eso crea una diferencia enorme entre un autódromo y simplemente mirar carreras por televisión.
Cuando estás sentado junto a la pista, no escuchas solamente el motor.
Lo sientes.
Un coche de competición puede pasar frente a ti a una velocidad que hace que el sonido llegue prácticamente como una segunda parte del espectáculo. Primero aparece el automóvil. Después llega el rugido.
Y cuando varios coches pasan juntos, el sonido puede ser brutal.
El pit lane: donde ocurre otra carrera
Para el espectador ocasional, la carrera parece suceder únicamente sobre el asfalto.
Pero detrás de la pista existe otro mundo.
Los pits son donde los equipos trabajan contra el reloj. Mecánicos revisando neumáticos, ajustando componentes, preparando herramientas, observando datos y esperando cualquier problema que pueda aparecer.
En una carrera profesional, un pequeño error puede costar una posición.
Un cambio de neumáticos demasiado lento.
Una pieza que falla.
Una estrategia equivocada.
Una parada mal calculada.
De repente, un automóvil que estaba luchando por el primer puesto puede desaparecer de la pelea.
Por eso un autódromo tiene una especie de doble espectáculo. Está la carrera que ocurre a 200 kilómetros por hora y está la carrera silenciosa que ocurre detrás de los muros, donde ingenieros y mecánicos intentan anticipar lo que ocurrirá en los próximos minutos.
Y después están los aficionados
Quizá esta sea la parte más divertida.
Los fanáticos del automovilismo son una especie particular.
Algunos llegan hablando de tiempos por vuelta. Otros conocen cada modelo de automóvil que aparece en la pista. Algunos tienen un favorito. Otros simplemente quieren escuchar motores y pasar un domingo diferente.
También están los que llegan pensando que van a mirar una carrera durante una hora y terminan pasando todo el día hablando de coches.
El ambiente puede ser mucho más social de lo que alguien que nunca ha ido a un circuito podría imaginar.
En los grandes eventos recientes, el autódromo ha combinado carreras con música, actividades, comida, zonas para aficionados y espectáculos adicionales. En una jornada de 2025, por ejemplo, hubo incluso una exhibición de paracaidismo como parte del programa.
¿Es algo interesante para un turista?
Definitivamente puede serlo, especialmente si te gustan los automóviles, las motocicletas, la fotografía o simplemente quieres hacer algo diferente en Panamá.
La mayoría de los turistas que visitan Ciudad de Panamá tienen una lista bastante predecible: Casco Viejo, el Canal, Amador, los rascacielos, los mercados, las islas y quizás algún viaje fuera de la ciudad.
Ir a un autódromo no suele estar en esa lista.
Y precisamente por eso puede ser una experiencia interesante.
No es una atracción turística tradicional. No estás visitando un monumento colonial ni caminando por un sendero selvático. Estás entrando en una parte de la cultura contemporánea panameña que normalmente permanece fuera del itinerario internacional.
Es Panamá a través de los motores.
El viaje hacia Panamá Oeste
Desde Ciudad de Panamá hay que dirigirse hacia el oeste por la Carretera Panamericana. Sajalices se encuentra en la provincia de Panamá Oeste, en una zona que también funciona como puerta hacia destinos de playa y montaña.
Eso significa que una visita al autódromo puede combinarse con otras actividades de Panamá Oeste.
Puedes comenzar el día con una carrera y posteriormente continuar hacia el interior, comer en la zona o seguir hacia destinos de playa.
Eso hace que el autódromo tenga un potencial turístico interesante: no necesariamente necesita ser el único motivo del viaje. Puede convertirse en una parada dentro de una exploración mucho más amplia de Panamá Oeste.
Una nueva identidad para el automovilismo panameño
Quizá lo más fascinante del Autódromo Panamá no sea una curva concreta, una marca de automóvil o incluso una carrera específica.
Es lo que representa.
Durante años, Panamá tuvo una comunidad de automovilismo que necesitaba instalaciones adecuadas para crecer. Ahora existe una pista moderna capaz de recibir categorías nacionales e internacionales, pilotos extranjeros, grandes eventos y aficionados.
El calendario oficial de 2026 muestra que el circuito continúa desarrollando una programación activa, con carreras, eventos especiales y jornadas de pista.
Eso puede parecer un detalle pequeño dentro de un país conocido mundialmente por el Canal de Panamá.
Pero culturalmente es bastante interesante.
Panamá siempre ha sido un país de movimiento. Barcos cruzando el Canal. Aviones llegando desde todas partes del mundo. Camiones atravesando el istmo. Autobuses conectando provincias. Barcos pesqueros saliendo al Pacífico. Y ahora también automóviles de competición cruzando una pista a toda velocidad.
El sonido de una Panamá diferente
Hay una imagen muy particular que resume el lugar.
Es temprano en la mañana. Hace calor. El cielo puede estar perfectamente azul o cubierto por las nubes tropicales típicas de Panamá Oeste. Los equipos comienzan a prepararse. Los aficionados buscan sus lugares.
Entonces arranca un motor.
Primero uno.
Después otro.
Y otro.
De repente, toda la atmósfera cambia.
Ese sonido viaja por el circuito y te recuerda que estás en un lugar construido específicamente para una cosa: ir rápido.
Y cuando los coches finalmente salen a la pista, Panamá deja durante unos minutos de parecer el país del Canal, de las playas y de los edificios modernos.
Se convierte en un país de motores, curvas, neumáticos, pilotos y velocidad.
Para un viajero que quiera descubrir un lado menos conocido de Panamá, el Autódromo Panamá ofrece precisamente eso: una mirada a una afición profundamente panameña que está entrando en una nueva etapa internacional. Y con el crecimiento de TCR Panamá, GT Challenge, carreras de aceleración, track days y grandes eventos, parece que el rugido de los motores en Panamá Oeste está lejos de desaparecer.

